La noche del primer día de este nuevo año, Toshía, medio adormilada ya en la cama, me dijo algo así como: "ya se ha acabado la fiesta de arriba de la escalera". Se refería a la fiesta de Nochevieja en casa de mis padres, en las que se junta toda mi familia y en la que ella disfrutó como una enana, como lo que es. Este nuevo año viene con nuevas pronunciaciones, nuevas palabras, nuevas construcciones sintácticas. Vamos notando día a día como su lenguaje se vuelve más rico y un poquitín más claro, menos cuando inventa canciones que lo hace en un idioma de orígenes desconocidos (como el euskera). El día dos de este año nuevo, estuvo un buen rato explicándome, con cara de "los mayores estos que no se enteran", por qué ella no es un bebé y nunca lo ha sido. Porque tiene los "brasos" grandes, la "badriga" grande, la "tabesa", etc. Toshía no se reconoce en sus fotos de bebé, siempre dice que esa no es ella, que es la hermana que sí es un bebé, y cualquierita la convence de lo contrario.
La enana, por su parte, también intenta expresarse cada vez con más claridad y elocuencia. Elige algunos momentos poco adecuados a veces, como las cuatro o cinco de la mañana, para contarme un montón de cosas, que yo básicamente interpreto como que está la mar de a gustito. Ya da los buenos días con una amplia sonrisa cuando se acaba de despertar en su cuna, menos si has tardado en saber que está despierta y tiene mucha hambre y te mira muy enfadada (como dice Toshía). Incluso te grita, la mona. La adquisición expresiva de la peque que me hace más gracia y que acaba de estrenar este nuevo año es un puchero capaz de enternecer a la más dura roca. O de dar risa, tiene ese doble efecto. Tiene una variante espectacular, un mini cambio de humor, que es que está sonriendo y de pronto surge el puchero. Como diciendo: "sí, soy muy mona y muy simpática, pero no juegues conmigo, ¡¡cógeme ya en brazos o dame teta!!"
Solo llevamos cuatro días en este nuevo año. Esto promete...
Cuando mi hija mayor era pequeñita, los dinosaurios eran "piofaurios". Justo entonces comencé a escribir en este blog, mientras daba la teta a mi hija pequeña. Ahora continúo de vez en cuando compartiendo mis historias, pensamientos, vivencias y descubrimientos como mamá. ¡¡Bienvenidos!!
sábado, 4 de enero de 2014
lunes, 30 de diciembre de 2013
Propósitos para el 2014
Propósitos de mamá piofaurio para año nuevo:
1) Pasar todo el curso de mami, sin incorporarme a trabajar cuando me toque. Porque soy una suertuda y lo puedo hacer. Merecerá la pena y en septiembre llevaré a la peque no tan peque a la guardería. Más que un propósito es una decisión.
2) Hacer más cosas con mis niñas, cuando "Tictoria" deje de ser una niña a una teta pegada. Ir a sitios chulos, que diría "Toshía", tales como parques, el campo, la parte infantil de la biblioteca, el refugio del burrito (con mi sobrina también, se lo debo, ya sabes Rosa), etc.
3) Controlar mis enfados, mis palabras, mis malos pensamientos en algunas ocasiones (muy concretas).
4) Ser más capaz de expresarme hablando. Por escrito no solo no tengo problemas, sino que puedo inundar con cartas y mensajes a mis seres más cercanos.
5) Organizar una nueva edición del "Solirock" con mi amiga Esther (tenemos que ir hablándolo)
6) Ponerme a dieta en abril. ¿Por qué en abril? Porque, si la lactancia sigue bien, será cuando ya deje de ser exclusiva y se supone que no tendré este hambre horrorosa (me engaño a mí misma, yo siempre tengo un hambre horrorosa, si no es por una cosa, es por otra). ¿Por qué a dieta? jeje, por gusto no.
7) Reactivar, con las niñas como ayudantes, el huerto de la Yeya. Este propósito es un poco difícil de cumplir, es un poco ciencia ficción, pero bueno. Primero, porque no tengo ni idea de huertos y asuntos del campo y segundo, porque la primera vez que de entre la tierra asome un bicho abandonaré la tarea (y si es un ciempiés ni te cuento). A lo mejor tengo suerte y solo hay tierra y hierbecita.
8) Crear álbumes de foto, como hacía antes de ser mamá.
9) Ir pensando, incluso planificando, ideas para el próximo curso en el instituto. Ideas para trabajar por proyectos o darle más importancia a la expresión oral, entre otras cosas.
10) Aprender a portear a la peque en el fular elástico que me he comprado.
No los cumpliré todos, claro, si no no serían auténticos propósitos de año nuevo. Y además, me doy cuenta de que son propósitos solo de aquí al verano. En verano son las vacaciones de verano, ya dejaré aparcados algunos, como el de la dieta (porque ya estaré estupenda y lista para engordar de nuevo) y a partir de septiembre, mi propósito será poder con todo y sobrevivir: niñas en cole, en guarde y yo en el insti, casi ná.
Lo del gimnasio, este año no sé, creo que lo dejo para 2015. Y el inglés lo dejo para cuando las niñas tengan 12 o 13 años, porque el curso pasado lo único que hice del Thatś english fue ponerme la camiseta que regalaban.
Mis deseos, bueno, un poco los de todos: salud, alegría y amor ... Y justicia social y de todo tipo en este país tan maltratado y vapuleado por los mismos que nos gobiernan y dirigen tan rematadamente mal.
¡¡Felicísimo 2014!!
1) Pasar todo el curso de mami, sin incorporarme a trabajar cuando me toque. Porque soy una suertuda y lo puedo hacer. Merecerá la pena y en septiembre llevaré a la peque no tan peque a la guardería. Más que un propósito es una decisión.
2) Hacer más cosas con mis niñas, cuando "Tictoria" deje de ser una niña a una teta pegada. Ir a sitios chulos, que diría "Toshía", tales como parques, el campo, la parte infantil de la biblioteca, el refugio del burrito (con mi sobrina también, se lo debo, ya sabes Rosa), etc.
3) Controlar mis enfados, mis palabras, mis malos pensamientos en algunas ocasiones (muy concretas).
4) Ser más capaz de expresarme hablando. Por escrito no solo no tengo problemas, sino que puedo inundar con cartas y mensajes a mis seres más cercanos.
5) Organizar una nueva edición del "Solirock" con mi amiga Esther (tenemos que ir hablándolo)
6) Ponerme a dieta en abril. ¿Por qué en abril? Porque, si la lactancia sigue bien, será cuando ya deje de ser exclusiva y se supone que no tendré este hambre horrorosa (me engaño a mí misma, yo siempre tengo un hambre horrorosa, si no es por una cosa, es por otra). ¿Por qué a dieta? jeje, por gusto no.
7) Reactivar, con las niñas como ayudantes, el huerto de la Yeya. Este propósito es un poco difícil de cumplir, es un poco ciencia ficción, pero bueno. Primero, porque no tengo ni idea de huertos y asuntos del campo y segundo, porque la primera vez que de entre la tierra asome un bicho abandonaré la tarea (y si es un ciempiés ni te cuento). A lo mejor tengo suerte y solo hay tierra y hierbecita.
8) Crear álbumes de foto, como hacía antes de ser mamá.
9) Ir pensando, incluso planificando, ideas para el próximo curso en el instituto. Ideas para trabajar por proyectos o darle más importancia a la expresión oral, entre otras cosas.
10) Aprender a portear a la peque en el fular elástico que me he comprado.
No los cumpliré todos, claro, si no no serían auténticos propósitos de año nuevo. Y además, me doy cuenta de que son propósitos solo de aquí al verano. En verano son las vacaciones de verano, ya dejaré aparcados algunos, como el de la dieta (porque ya estaré estupenda y lista para engordar de nuevo) y a partir de septiembre, mi propósito será poder con todo y sobrevivir: niñas en cole, en guarde y yo en el insti, casi ná.
Lo del gimnasio, este año no sé, creo que lo dejo para 2015. Y el inglés lo dejo para cuando las niñas tengan 12 o 13 años, porque el curso pasado lo único que hice del Thatś english fue ponerme la camiseta que regalaban.
Mis deseos, bueno, un poco los de todos: salud, alegría y amor ... Y justicia social y de todo tipo en este país tan maltratado y vapuleado por los mismos que nos gobiernan y dirigen tan rematadamente mal.
¡¡Felicísimo 2014!!
viernes, 27 de diciembre de 2013
Días largos
Días en que lleváis ya varios encerrada en casa, por culpa de algún resfriado traidor y de la consigna de " voy a reservarla hoy también que está el día muy feo"; es decir, varios días seguidos sin guarde. Días en que el papi trabaja mañana y tarde y cuando llega en la tarde noche todas corremos a sus brazos aliviadas: yo porque ya no estoy sola ante el peligro; "Toshía" buscando un progenitor al que no se le haya ido la cabeza; y la peque, la peque nada, porque papá no tiene teta ( aunque debería). Días en que la pequeña, agobiada por los mocos, no me da tregua, y es que ella, sin necesidad de mirar en Google,sabe que hay que beber mucho líquido. Entonces, no hay que perder tiempo durmiendo. Días en que la mañana transcurre plácidamente, con Tosía viendo Caullou y yo pudiendo arreglar cosas de la.casa en los descansos de dar el pecho, incluso comemos estupendamente, pero, a partir de la siesta todo va de mal en peor. Días en los que comes rápido y esperando que en cualquier momento la chiquitilla empiece a llorar o en los que te acurrucas un poco en el sofá, con la mantita, y de fondo escuchas a la enana desperezarse y a la grande con lloriqueos y chantaje emocional tipo: " ven a darme un besitoooo". Días en los que una mandarina desencadena la tercera guerra mundial entre madre e hija y un castigo que se hace largo para las dos. Días en que envidio tremendamente a mi esposo, primero porque viene de la calle, segundo, porque está vestido como Dios manda y no parece un zombie y porque lleva toda la tarde de evaluaciones, con lo que me gusta a mí una buena evaluación. Días que acaban y, ¡¡menos mal!!, vienen noches medio buenas. Y siempre mañana será otro día.
(Esta entrada la escribí la semana antes de las vacaciones de Navidad, que fue de locura, pero la publico ahora ¡¡de vacaciones!!)
(Esta entrada la escribí la semana antes de las vacaciones de Navidad, que fue de locura, pero la publico ahora ¡¡de vacaciones!!)
Suscribirse a:
Entradas (Atom)